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BENEFICIOS SOBRE EL SISTEMA CARDIOVASCULAR E INMUNOLÓGICO

 Los AG Ω-3 tienen efectos antitrómbicos y antiarrítmicos, aumentan el tiempo de sangrado evitando la adherencia de plaquetas en las arterias. Los ácidos grasos omega-3 han demostrado ser altamente eficaces en la prevención de los problemas cardiovasculares. No se conocen completamente los mecanismos a través de los que realizan esta acción, pero son muchas las investigaciones que demuestran que su consumo regular disminuye los valores de triglicéridos y colesterol, así como la presión arterial, la trombosis y la placa de ateroma, y reducen el riesgo de arritmia y muerte súbita.

REDUCCIÓN DEL COLESTEROL Y TRIGLICÉRIDOS:

Los aceites de pescado (omega-3) disminuyen los valores de triglicéridos y VLDL (very low density lipoprotein) en sangre un 30-45%. Los ácidos grasos omega-3 reducen los triglicéridos en sangre durante el ayuno, principalmente a través de la inhibición de su síntesis en el hígado y de la síntesis de apolipotroteína B (componente de las lipoproteínas LDL (low density lipoprotein) y VLDL). Esto reduce la producción de VLDL, que llevan la mayor parte de triglicéridos en sangre durante el estado de ayuno.

La actuación de los omega-3 sobre los valores de LDL, HDL (high density lipoprotein) y colesterol total son, por lo general, modestos y variables. Tienen un efecto reductor de los valores de LDL y colesterol total, y un efecto elevador de los valores de HDL, pero con mucha variabilidad interpersonal.


BENEFICIOS EN EL SISTEMA INMUNOLÓGICO COMO COADYUDANTE DEL TRATAMIENTO DE SIDA
El virus de la inmunodeficiencia adquirida es capaz de replicarse en muchas de las celulas humanas, como algunos linfocitos, monocitos y celulas gliales. Los monocitos  son considerados un importante reservorio del virus in vivo y producen citocinas como la interleucina-1 (IL1) y el factor de necrosis tumoral (FNT).
Estas sustancias favorecen la replicación del virus e inducen secundariamente otras citocinas como la interleucina-6 (IL6) y al factor estimulante de los granulocitos.
Estas citocinas son responsables de muchos de los aspectos clínicos de la enfermedad del SIDA, como el dolor de cabeza, fiebre, anorexia, sutiles cambios cognoscitivos, disfunciones motoras y caquexia. La estrategia en el tratamiento del SIDA implica la combinación de drogas y sustancias que actúan sobre diferentes puntos de la replicación viral, y los AGΩ-3 son considerados como candidatos por sus diversos efectos sobre los sistemas inmunológico y metabólico.
En particular, estos tienen la habilidad de disminuit la producción de IL1 y FNT, lo que a su vez reduce la producción de las otras citocinas y de la IL6 lo que produce efectos benéficos sobre muchas de las manifestaciones clínicas del SIDA ya mencionadas. Los EPA son capaces de suprimir muchos de los factores responsables de la angiogénesis (FNT, IL1) y también tienen un efecto inhibitorio sobre la formación tubular de las células endoteliales vasculares.

Bibliografía:

-Dasarathy S, Dasarathy J, Khiyami A, Yerian L, Hawkins C, Sargent R, et al. Double-blind Randomized Placebo-controlled Clinical Trial of Omega 3 Fatty Acids for the Treatment of Diabetic Patients With Nonalcoholic Steatohepatitis. J Clin Castroenterol. 2014. 

-Lorente-Cebrian S, Costa AC, Navas-Carretero S, Zabala M, Martinez JA, Moreno-Aliaga MJ. Role of omega-3 fatty acids in obesity, metabolic syndrome, and cardiovascular diseases: a review of the evidence. J Physiol Biochem. 2013, 69(3): 633-51.








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